Piscinas Naturales de Isla

Las piscinas naturales surgen de la  transformación de los antiguos viveros de langosta de Isla, que datan del siglo XIX y fueron inicialmente construidos para la conservación y el consumo de mariscos.

Durante décadas, estos viveros desempeñaron un papel crucial en la economía local, pero eventualmente quedaron en desuso. A pesar de su abandono, las estructuras se mantuvieron intactas, lo que permitió que fueran redescubiertas y transformadas en 2019 para un nuevo propósito.

La primera piscina se encuentra en la zona urbana cerca de la explanada de la ermita de San Sebastián, mientras que la segunda está ubicada en un islote que cierra la playa del Sable, ofreciendo un entorno más natural.

Estas piscinas no solo proporcionan un lugar de baño seguro y agradable, sino que también preservan la historia y la arquitectura original de los viveros.